Mostrando las entradas con la etiqueta concierto. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta concierto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de marzo de 2007

¿Ya un mes?


Ya llevo un mes con el Chupacabras. Sinceramente, me sorprende, me fascina, me hace flipar ver que no me he hartado de él y que, muy al contrario, cuanto más estoy con él, más me apetece conocerlo, más le admiro y más quiero verlo. En serio, puede que muchos pienses que lo malo malísimo -discusiones, broncas...- está aún por llegar, pero yo, en mi búsqueda inconsciente del padre de mis hijos, en cuanto empiezo algo y veo que no hay futuro más allá de la atracción física, los mando a freír churros. Estar por estar, tontería. Prefiero estar sola y a mi bola que mal acompañada. Qué gran verdad. Pero this time is different! Es la primera vez en mi vida que me gusta un tío en plan "novio", a veces me entras ganas de abrir una botella de champán y celebrarlo invitando a los vecinos. Y es que la relación más larga que he tenido no superó los 3 meses (con mi primer gran amor) y éstos no estuvieron exentos de lágrimas, incompatibilidades y frustración.


Aún es pronto para cantar victoria, a estas alturas del partido ya no creo en el amor para siempre, medias naranjas y desprecio las historias para no dormir que vemos en el cine almibarado de Hollywood, pero eso no quita que no me ilusione y esté en mi nube particular. Por fin he encontrado a un compañero con el que compartir distintas facetas de mi vida aparte de la de amante. Me gusta mucho esa sensación.


Ayer fuimos a un concierto (¿o he de decir conciertazo?) de Fanfare Ciocârlia en el Stadtgarten, mi sala favorita de Colonia. Un francés y una española en un concierto de pura explosión balcánica. Entre aplauso y bailoteo me mangaron el abrigo. De camino a la parada de metro, el Chupacabras me cedió el suyo, optando por quedar como un señor conmigo y cagarse de frío hasta la parada. Benditos los novios, sobre todo en invierno....